Mis despropósitos y otras historias absurdas
Quiero hacer cosas. Tengo 24 horas, 1440 minutos o 86400 segundos al día, depende de como se mire, y quiero hacer cosas. Quiero subirme a un árbol y que no me encuentren. Sentir el aire pasar y ver mi alrededor desde otra perspectiva, la que nunca tengo, la que sin ella nos mantenemos ciegos al no poder vislumbrar con claridad el entorno. Quiero poder contextualizar, algo que me es tan difícil a veces. Me enojo entonces como si la vida me fuera en ello. Y luego pienso en calma y me doy cuenta que mi vista alcanza poco más que mi espacio vital. Necesito viajar, ver y comprender que allí fuera hay mucho más. Otro punto de referencia.
Un día haré un viaje, mi viaje espiritual personal. Llegaré lejos en mi mente, quizás no tanto físicamente pero no importa. Lo desconocido esta a la vuelta de la esquina. Descubriré la verdad del desorden y entenderé la inutilidad del control. La teoría del caos. Un día me haré mayor para rejuvenecerme y ser capaz de vivir en armonía con el mundo. Iré a algún lugar solo para aprender, solo porque quiero conocer y al final, dejar que me conozcan, mi nuevo yo. Ese que va a ser capaz de verlo todo con perspectiva, que no se lo va a tomar todo a pecho. Ese yo que veo en otros y me atrae tanto.
Entonces volveré y seré alguien pequeñito pero consciente de su imprescindible posición para hacerlo funcionar todo. Sólo una pieza más, pero voy a ser consciente de mi necesidad y de la necesidad que tendrán otros de mi. Seré capaz de entenderlo y seré feliz. Mas feliz porque ahora ya lo soy. Pero un día seré mejor.
Algún día.
6 comentaris:
Ese día ya ha llegado, sólo tienes que reconocerlo. Lo de alrededor siempre será unos días mejores y otros peores, pero si eres feliz es porque puedes serlo, conozco gente que nacen con un impedimento congénito para serlo, y nunca lo serán.
Yo hice el camino de santiago, desde roncesvalles a santiago del tirón andando, sólo te diré que dejé de comerme las uñas, comerme las uñas es algo que escapa a mi control, yo no elijo comermelas o no, desde que tengo uso de razón me las como, es superior a mis fuerzas, en el camino, de repente, me di cuenta de que no me las comía, no tenía esa necesidas, estaba tranquilo y feliz. Me di cuenta que la felicidad consistía en la simplicidad que suponía saber que al día siguiente mi tarea era levantarme, comenzar a andar sabiendo en que dirección debía hacerlo (Santiago) y cuando quisiese dejar de andar. El resto, viene solo.
Pues eso, un beso.
Si Gus, yo sé que esa persona que quiero ser en realidad ya está ahí esperando agazapada a que las ligaduras y las excusas que me impiden hacer lo que quiero desaparezcan. Pero necesito tiempo.
Uff, cómo me suena esto!! algo así escribí hace tiempo. Y si, es cierto el tiempo es lo que se necesita y ganas y eso no te faltan, seguro. Gracias por darme ideas.
a ti esto te lo ha inspirado el anuncio de mercedes, verdad?? ;-)
Me ha encantado tu reflexión, creo que tendré que visitarte mas a menudo.
La verdad es que no Jas, eso lo escribí un dia que, antes de cerrar el ordenador, me isnpiré y puse todo lo que sentia en ese momento... quizas subliminalmente.
consciencia es el objetivo!
!!!
Publica un comentari a l'entrada