Atrévete
Atrévete, convéncete a ti mismo. Explícate que todo va bien, incrédulo. Pareces preparado para todas esas tonterías, tus tonterías. El problema de nuestros tiempos no reside en nuestras desgracias, el problema es aguantar las miserias de los otros. Las que te obligan a sumergirte en la mierda de las penas ajenas. Así que conversa contigo mismo. No quiero oírlo. No lo comprendo, no entiendo que placer otorga soportar al prójimo cuando lo único que el prójimo pretende es utilizarme cómo estercolero. Sirvo para algo más. Y supondrás que seré más feliz cuando compartas conmigo todos tus agobios, tus problemas, tus dudas retorcidas. No. Soy mejor que eso. Valgo tanto la pena como para escuchar también lo bueno.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada