dimecres, 31 de gener del 2007

Fecha límite.... por dios!! No!!

Me voy a cagar en todo como esto no salga y se vuelva a retardar todo otra vez. O no, no sé. La verdad es que no sé si voy a ser capaz. Un mes, solo un mes y 4 días que me voy por medio. Un mes menos 4 dias. No se si me salen las cuentas, que por medio estan todos los otros lios que tienen aún mas prisa. Y esto ya dura siete años y ni un mes mas, no quiero. No quiero pero no se si voy a llegar. El objetivo de esta semana esta casi consegido, pero solo casi. A ver si entre mañana y pasado acabo, que para el fin de semana hay otro objetivo distinto. Si curro los 7 dias de la semana, lo clavo. Bueno, a ver si puedo.

dijous, 25 de gener del 2007

Enlace

Estoy hasta las narices de ser el enlace. Entre el jefe y los subordinados (cuando yo también lo soy…), entre jefes que no se hablan, entre gente en general. Joder, yo también tengo en que pensar y se me olvidan las cosas. Que se comuniquen entre ellos, que para eso tienen boca!

dimecres, 24 de gener del 2007

Ironía

Ayer alguien me dijo que era un placer discutir conmigo; que aunque tengamos posturas contrarias, respeto siempre la otra opinión. He pensado bastante en ese comentario. No quiero pecar de excesiva autocrítica, pero ahora me parece ironía pura.

dimarts, 23 de gener del 2007

Abrazos

Necesito un abrazo, cómo el que recibió alguien que yo me se hace poco. Porque si, sin pedirlo. Simplemente porque uno esta agobiado, no puede mas y… zas. De repente un abrazo. Fuerte. Uno de los que vale la pena y te desahoga. Tengo un día perro en una semana perra. Una más en una época en la que hay mucho estrés i cada vez menos gente a mi alrededor. Y de los poco que aún están por aquí, necesito un abrazo. Por favor, solo uno, un abrazo!

Atrévete

Atrévete, convéncete a ti mismo. Explícate que todo va bien, incrédulo. Pareces preparado para todas esas tonterías, tus tonterías. El problema de nuestros tiempos no reside en nuestras desgracias, el problema es aguantar las miserias de los otros. Las que te obligan a sumergirte en la mierda de las penas ajenas. Así que conversa contigo mismo. No quiero oírlo. No lo comprendo, no entiendo que placer otorga soportar al prójimo cuando lo único que el prójimo pretende es utilizarme cómo estercolero. Sirvo para algo más. Y supondrás que seré más feliz cuando compartas conmigo todos tus agobios, tus problemas, tus dudas retorcidas. No. Soy mejor que eso. Valgo tanto la pena como para escuchar también lo bueno.