Hace mucho que no escribo, no tengo tiempo. Habitualmente la gente suele tener aproximadamente unos 1440 minutos al día que organiza de diferente manera. Yo suelo utilizar unos 35 para desayunar tranquilamente delante de las noticias (que a menudo no escucho). Podríamos decir que solo tardo unos 10 en decidir que ropa me voy a poner, pero necesito al menos 25 para ducharme y, sobretodo, peinarme. 65 minutos solo despertarme, que manera de gastar.
1440-65=1375’
Tardo en llegar a trabajar unos 10 minutos más, e invierto en un café con leche extra a media mañana unos 20, en comer unos 65, intento no estar más de 30 en mi parón de media tarde; con lo que he perdido otros 125. No parecen muchos, pero solo me quedan 1225 minutos, y debemos restarle otros 35 en preparar la comida del día siguiente y otros 30 en cenar. Vale, me quedan 1185.
1375-125-65=1185’
Normalmente intento gastar unos 120 entre TV y lectura antes de ir a dormir, aunque mi insomnio y lo interesante que pueda ser el libro pueden aumentar el recuento en 60 o incluso 120 minutos más. Supongamos un día normal y me quedarían 1065 minutos.
1185-120=1065’
Parecen bastantes, pero me gusta dormir unos 480, con lo que solo quedan 585 minutos y no he hablado de trabajar aún! Una jornada normal, que no tengo, implicaría unos 480 minutos más, y me queda para mí, y solo para mí, esos fantásticos 105 minutos que restan.
1065-480-480=105’
Curiosamente, cada día pierdo 1h 45’ en algún sitio y no se dónde. Pensé en escaparme un día a un sitio muy lejano y usar todas esas horas acumuladas en una aventura, pero alguien me ha dicho que no se guardan, que caen en saco roto, que ya los he perdido para siempre.
Nota mental, utilizarlos.